martes, 20 de diciembre de 2016

Lo inevitable

Los insectos van hacia la luz y mueren encerrados en las lámparas, en la calle, en mi casa
¿van hacia ellas porque no saben?
¿o aún sabiendo van igual?

lunes, 17 de octubre de 2016

intemperie

Crecer a contrapelo, desubicado como árbol en el techo con pretensiones de álamo. Lo descubrí por casualidad, desde la ventana de mi vecina, un día tomando unos mates. No sé si de otro modo hubiese reparado en él. Luego intento atraparlo en una foto, en un dibujo, de algún modo atrapar esa imagen que nos devuelve la esperanza de ser, aún si no nos dejan ser, más allá de la temible pisada con que intentan acallarnos.

domingo, 9 de octubre de 2016

descosidos y sin embargo

estás muerto
estás vivo

estás cayendo

estás nube

estás lluvia

estás estrella

donde estés

si es que estás

si estás llegando

aprovecha por fin

a respirar tranquilo

a llenarte de cielo los pulmones



Mario Benedetti




No me sale enojarme, no me sale llorar. Cómo describir las sensaciones que se me agolpan en el pecho, en el tórax, lugar del corazón y de los pulmones, las costillas móviles y las otras, las fijas. Aún estábamos sin gas, esperando la reconexión anunciada, un martes de tormenta nos llegó una intimación de la empresa prestataria de servicios eléctricos de la ciudad, (a la que de ahora en más pasaré a nombrar Sra. Luz) para realizar la readecuación del pilar y medidores etc... Me paralicé. No podía reaccionar. Por suerte, en la semana siguiente en medio del último temporal vino Sr. Gas.

Por estos días vienen a mi cabeza imágenes, tratando de asimilar todo esto, procesar toda esta información.
Se me asemeja los servicios públicos a partes del cuerpo: el sistema de distribución de gas tendría su paralelo en los pulmones, la misión de insuflar oxigeno en nuestro cuerpo, el sistema eléctrico equivaldría al corazón, ese que ahora me duele, que siento que por momentos estalla, y el sistema del agua, a los riñones, todos son vitales, sin ellos no hay vida. La sensación es de que todo se paraliza, el mundo se detiene, dejás de preocuparte por una pared que pensabas pintar, porque lo vital te emplaza y se convierte en urgente. 
Ya no importa andar descosido y vuelto a coser por la vida, si está tu corazón en el pecho, poco importan las paredes de humedad, despintadas, gastadas, todavía amanezco y me alegro que mi oxalis me regaló sus primeras florcitas amarillas.
Como leí hace poco no me sale llorar, no sé donde van las lágrimas que no se lloran. ¿Irán a dar al mar?

viernes, 5 de agosto de 2016

Cita a ciegas

Lo que ella no soñaba mientras la anorexia le punzaba ya no el estómago, ahora el alma. Ante ella no era Alejo, sino otro. Otros ojos, peces verdes, otros brazos, aún más deseados. Deseo urgente de marcar ese número, ese grito imposible tirado en la noche más amarga. Ismael Serrano, te llevé en mi bolsillo, ¿amuleto tal vez? “Deshojo el calendario…”
Habían estado chateando, él tampoco era de la ciudad, como ella venía de un pueblo cercano, “estoy triste, incomprendido”. Le gusta su voz, “¿te conté que me chocaron el auto?” Claudio, oscuro, como su mirada, sus lunares, su piel cansada, consulta por enésima vez su celular. Luego sin disimulo fija su vista en un grupo de jovencitas, entre dientes se le escucha:
_”Si así están ahora…”
A ella se le viene la imagen de sábados a la noche del pueblo. Ese grupo cuarentón de babosos, acodados, empuñando un vaso en la barra.
María lo padece y recuerda un bar cercano, un viernes igual que ese, estuvo con otro. Claudio paga la cuenta, mientras calcula la propina del cuidacoches se le cae una moneda, se agacha a levantarla. María abre la puerta como lo haría un empleado al llegar el viernes. Salen al aire transparente de la noche.
_” ¿Quién ganó?... como va Vélez… le está peleando la punta…”. Dirigiéndose al trapito.          
Le abre la puerta que ha sufrido un choque, y por poco la aplasta. Ella se introduce y a punto está de curiosear los cedés que se alojan en la puerta. Mejor no toco nada, se dice, y se sienta prolijamente.
La noche es temprana, él conduce lentamente. Otra vez la mirada se le posa en una chica que espera en una esquina. Nunca más veré a este tipo.

Se baja en la esquina y regresa antes de las doce.

martes, 2 de agosto de 2016

Agosto

Luego de esperar vanamente, Sr. Gas no vino, no hubo manera, ni reclamo telefónico, ni “mi no entender nada” (no tendría por qué entender, nunca estuvo ni estará dentro de mis intereses y de mi formación), nada de nada sirvió. Adherida al paro docente de 48 hs. tal vez estar en la escuela hubiera deseado para no pasar más por este stress que me depara esta casa, el perro del vecino, que no solo ladra, sino que sus ladridos se dirigen a mi ph, no se a quien le ladrará. Por ahí escucho que su dueño lo reta, como para disimular, pero es muy molesta la situación. Luego de que viniera un subalterno del Sr. Gas, un empleado, que hablaba no se con quien (supongo que de la empresa), yo ya no dueña de mi misma, no entendía nada, atiné a llamar a la encargada, (instaladora) de las gestiones ante Camuzzi, ya habiéndole efectuado el pago de todo, menos a uno de sus gasistas, seguí sin entender nada…
Resolví,   luego de no almorzar, solo un resto de yogur bebible, estuve al sol, con mi gata, pareciendo ella que adivinaba mi malestar, mi angustia, se puso en mi regazo, la acaricié largo rato, resolví irme a caminar por la costa, recordando eso de si estamos tristes… caminar, como conjuro a los males de este mundo, por suerte la costa nos ofrece ese bálsamo. Llevo el celu por las dudas, pañuelos descartables, (largué bastante moco en la caminata, será que se limpian los pulmones), y el dni, esto desde que nos han asustado bastante a los ciudadanos, con el clima de época que nos acucia. A propósito de esto me encontré con una nota muy temprano, en el face, de una revista Nan, que define a Gabo Ferro como “un grito de época”, lo siento así, escucho sus discos, degusto sus letras, palabra a palabra, tanto como canta en un susurro, como si lo tuviese cerca, como cuando trepa con su voz a notas más agudas, ahí me toca el alma, siento que penetra entre las fibras de mi pecho y se mete allí, acuna mis dolores, les insufla aire y me echa a volar, soñando con un próximo recital de él, ahora más cercano, pues confirmó fecha para Mar del Plata el cuatro de noviembre.

             Espero que Noviembre sea mejor.

Agosto vengo a caer en la cuenta que junto a Junio son meses aciagos, en uno por la muerte de mi mamá y el frío ese que te hiela los huesos, que viene de la Muerte, con mayúscula. Agosto se llevó a mi papá, tuve una premonición unos días antes. Por ese tiempo escribía "ya no está la tierra bajo mis pies".

dice una canción de Gabo
"Frío / hace tanto frío que no puedo más que arder./
Estallará / mi boca estallará /en dulce de esmeraldas."
            Me parece tan exquisita la unión de esas dos palabras: dulce y esmeraldas...

sábado, 30 de julio de 2016

Carta a Zezé

Mar del Plata, viernes 10 de junio de 2016








                                      

                                          ¿Cuánto hace que no escribo una carta? ¿Habrá aún quién escriba cartas? Sí algún e-mail o correo electrónico, su menos poético reemplazante. Aún así en estos tiempos de intemperie, ¡cuánto necesitamos de tu ternura Zezé!, anidada, cuidada, entre recuerdos de leerte. Fue por una sugerencia de lecturas que nos brindó a fin de un año lectivo de secundaria, mi profesora de Lengua y Literatura, Teresa Vespa su nombre, inolvidable, (cursé con ella cuatro años menos en 3º), y a su vez porque logró enlazarme a textos que de otro modo no hubiese leído, o me hubiese llevado más tiempo: en mi casa no abundaban los libros, recurría al canje, y especialmente a diferentes bibliotecas de mi ciudad, Tres Arroyos. Todavía anida en mi memoria esa imagen de patio de verano, de buscarme un rincón tranquilo en mi casa para leer, donde leyendo me sorprendió la conmoción de una lágrima rodando por mi mejilla, (yo no quería que usted llorara, señorita). Ese libro lo había retirado de una biblioteca, luego lo leyó mi papá y mi sobrina. Luego supe que mi sobrina se lo leyó a su hermana más chica. El año pasado vi la película basada en el libro, pero como casi siempre me pasa… termino prefiriendo el libro. Es un libro que siempre compré… para regalárselo a otras personas. La última vez lo destiné para el regalo de cumpleaños de una amiga, me entristeció que en las nuevas ediciones no venga tu foto con moño, el de poeta.
El clima nos separa, te imagino en ese Brasil, cálido, ahora en esta intemperancia de clima que nos abruma, y en lo personal aún más, porque estoy sin gas en mi casa, y puedo vivenciar que el frío y el hambre no esperan, los flacos dedos de la pobreza te atenazan ahora,  hoy, y entonces te me apareces vos, Zezé, y Portuga, y el rey Luis.

Siempre


Nota: Carta inspirada en el texto de María Negroni "Cartas extraordinarias", (fragmentos leídos en el curso virtual sobre clásicos... )

sábado, 23 de julio de 2016

Vivir sin gas

Algunos tips, consejos, cosas que te pasan cuando te cortan el gas (no por falta de pago):


Hubo un tiempo que fue hermoso y ... tuve gas natural (me pregunto ¿que tan natural es calefaccionarse con gas?). Ese gas que viene de la calle, ahora no viene (tampoco hay certeza de cuando vendrá) así que he aquí unos tips, consejos, cosas que te pasan cuando no tenés el vital fluido, ante todo es preciso mantener la templanza de ánimo y el humor. Se me viene a la cabeza una frase o refrán de una profesora de Magisterio, de Literatura, Noris Hermida, "El hombre es un animal de costumbres". Es una frase que siempre me acompañó, hace pensar que nos podemos acostumbrar a todo, y también que al naturalizar nuestras costumbres, hábitos, a veces no los problematizamos, hasta que por alguna circunstancia (generalmente externa) nos vemos obligados a repensarlos, y por ende pensarnos a nosotros mismos. 

Como decía aquí van una serie de consejillos al respecto:



La bolsa de agua caliente:  me preguntaba por qué viene con dos tapitas, hasta que anoche al no encontrar la tapita tampoco encontraba la de repuesto. Ups!
Polenta: comida calórica por excelencia para sobrellevar estos fríos: se prepara muy fácil y no requiere cocción algo así como... "polenta mágica" (se llamaba así?). Necesitás contar con una pava eléctrica, llevar el agua al punto hervor , revolvés con cuchara de madera y listo!
Gato: puede ser otra mascota, pero ellos los felinos gozan de mi adoración, el gato vendría a ser algo así como un "caloventor orgánico"...



Estufa halógena: al principio cuando la traje mi gata la miraba con desconfianza, ahora ya sospecho que quiere más a la estufa que a mí.

Ver video: http://www.gatosdomesticos.com/2015/gato-relajado-frente-a-estufa/



Ducha: acá se complica la cosa, en verano es posible hacerlo como dice el meme con agua fría, lo que no se aconseja hacerlo con estas temperaturas de estos días. Si tenemos ducha eléctrica mejor, pero tiene que ser breve, para no pasar más frío del debido, en su defecto debemos proceder a calentar agua, lo importante es andar aseado/a por ahí.


Caminar: caminar y caminar. entrás en calor, te despejás, y te mantenés en forma, y cuando llegas con coraje te bañás!! Ah es gratis!! Comenzar con una hora diaria, verás los beneficios.




Un cacho de cultura: aquí incluyo un meme del genial EAMEO, en esas largas caminatas se pueden incorporar recorridos que incluyan lugares calefaccionados: shoppings, ferias, cines, museos, bibliotecas... 

lunes, 18 de julio de 2016

lunes 18 de julio de 2016

Hoy hace veintidós años el atentado en la AMIA sacudía al país, son esas fechas, aniversarios, en que uno recuerda dónde estaba ese día: yo amanecía en Tres Arroyos, mi mamá me acercaba un mate. Veintidós años después vivo en Mar del Plata, y el mate me lo acerco yo, mi mamá ya no está en este mundo, por lo menos en este plano.

https://www.youtube.com/watch?v=SuSUAElqjvc

miércoles, 9 de marzo de 2016

País gobernado por mano derecha

Hay silencio en mi casa luego de levantarme de una siesta que más que siesta es un evadirme sin evadirme de la realidad. El lunes estando en la misma situación (tirada en la cama, aunque el día prometía una calidez de playa) tocan el timbre en mi casa, a eso de las quince horas. Esperando el plomero, uno que llamé la semana pasada, abro la puerta y me encuentro con M. Hacia un año que no lo veía. Tipo raro, o no tanto. Hay muchos así pululando, lo que hace desear que es preferible estar sola que mal acompañada, como el dicho. Chusmeé hacia la entrada de mi casa y vi que estaba estacionada su moto. Me preguntó como si nada, cómo estaba, que había pasado, que había tocado timbre en el departamento de al lado, como fingiendo casualidad en el encuentro. O en su búsqueda de él de mí. No sé porque le dije si quería pasar, tampoco sé por qué luego lo invité con unos mates, breves, aducía un cierto apuro o compromiso con alguien como para irse pronto. Alcancé a ver en la pantalla de su celular, mucho más moderno que el mío, un mensaje de voz de una tal C. que sé que es un contacto suyo de Facebook. Me dijo que había estado viviendo en La Plata, un romance con una chica de allá, mi deducción de obsesa me dice que es C. el tema es que agarra su casco de la moto, me despide y hace el intento de besarme en la boca, a lo que accedo, no pasó de eso, de una apretada y algún abrazo. Me dejó su número de teléfono en el mío, como marcando territorio. Su charla (o monólogo) estuvo llena de imprecisiones, que estaba parando en la casa de sus viejos, que le había fallado su intento de irse a Brasil,  (…) No quedó nada en claro, como siempre fue con esta persona M. Lo que si no falló es en mi obsesa acción de volver a rastrearlo en su Facebook (no lo tengo como amigo), rastrear a C. y ver que a M. le encanta su foto de perfil. 
Me llamé al orden, con plena conciencia de que con estas acciones no llego a nada, a buen puerto.