sábado, 30 de julio de 2016

Carta a Zezé

Mar del Plata, viernes 10 de junio de 2016








                                      

                                          ¿Cuánto hace que no escribo una carta? ¿Habrá aún quién escriba cartas? Sí algún e-mail o correo electrónico, su menos poético reemplazante. Aún así en estos tiempos de intemperie, ¡cuánto necesitamos de tu ternura Zezé!, anidada, cuidada, entre recuerdos de leerte. Fue por una sugerencia de lecturas que nos brindó a fin de un año lectivo de secundaria, mi profesora de Lengua y Literatura, Teresa Vespa su nombre, inolvidable, (cursé con ella cuatro años menos en 3º), y a su vez porque logró enlazarme a textos que de otro modo no hubiese leído, o me hubiese llevado más tiempo: en mi casa no abundaban los libros, recurría al canje, y especialmente a diferentes bibliotecas de mi ciudad, Tres Arroyos. Todavía anida en mi memoria esa imagen de patio de verano, de buscarme un rincón tranquilo en mi casa para leer, donde leyendo me sorprendió la conmoción de una lágrima rodando por mi mejilla, (yo no quería que usted llorara, señorita). Ese libro lo había retirado de una biblioteca, luego lo leyó mi papá y mi sobrina. Luego supe que mi sobrina se lo leyó a su hermana más chica. El año pasado vi la película basada en el libro, pero como casi siempre me pasa… termino prefiriendo el libro. Es un libro que siempre compré… para regalárselo a otras personas. La última vez lo destiné para el regalo de cumpleaños de una amiga, me entristeció que en las nuevas ediciones no venga tu foto con moño, el de poeta.
El clima nos separa, te imagino en ese Brasil, cálido, ahora en esta intemperancia de clima que nos abruma, y en lo personal aún más, porque estoy sin gas en mi casa, y puedo vivenciar que el frío y el hambre no esperan, los flacos dedos de la pobreza te atenazan ahora,  hoy, y entonces te me apareces vos, Zezé, y Portuga, y el rey Luis.

Siempre


Nota: Carta inspirada en el texto de María Negroni "Cartas extraordinarias", (fragmentos leídos en el curso virtual sobre clásicos... )

sábado, 23 de julio de 2016

Vivir sin gas

Algunos tips, consejos, cosas que te pasan cuando te cortan el gas (no por falta de pago):


Hubo un tiempo que fue hermoso y ... tuve gas natural (me pregunto ¿que tan natural es calefaccionarse con gas?). Ese gas que viene de la calle, ahora no viene (tampoco hay certeza de cuando vendrá) así que he aquí unos tips, consejos, cosas que te pasan cuando no tenés el vital fluido, ante todo es preciso mantener la templanza de ánimo y el humor. Se me viene a la cabeza una frase o refrán de una profesora de Magisterio, de Literatura, Noris Hermida, "El hombre es un animal de costumbres". Es una frase que siempre me acompañó, hace pensar que nos podemos acostumbrar a todo, y también que al naturalizar nuestras costumbres, hábitos, a veces no los problematizamos, hasta que por alguna circunstancia (generalmente externa) nos vemos obligados a repensarlos, y por ende pensarnos a nosotros mismos. 

Como decía aquí van una serie de consejillos al respecto:



La bolsa de agua caliente:  me preguntaba por qué viene con dos tapitas, hasta que anoche al no encontrar la tapita tampoco encontraba la de repuesto. Ups!
Polenta: comida calórica por excelencia para sobrellevar estos fríos: se prepara muy fácil y no requiere cocción algo así como... "polenta mágica" (se llamaba así?). Necesitás contar con una pava eléctrica, llevar el agua al punto hervor , revolvés con cuchara de madera y listo!
Gato: puede ser otra mascota, pero ellos los felinos gozan de mi adoración, el gato vendría a ser algo así como un "caloventor orgánico"...



Estufa halógena: al principio cuando la traje mi gata la miraba con desconfianza, ahora ya sospecho que quiere más a la estufa que a mí.

Ver video: http://www.gatosdomesticos.com/2015/gato-relajado-frente-a-estufa/



Ducha: acá se complica la cosa, en verano es posible hacerlo como dice el meme con agua fría, lo que no se aconseja hacerlo con estas temperaturas de estos días. Si tenemos ducha eléctrica mejor, pero tiene que ser breve, para no pasar más frío del debido, en su defecto debemos proceder a calentar agua, lo importante es andar aseado/a por ahí.


Caminar: caminar y caminar. entrás en calor, te despejás, y te mantenés en forma, y cuando llegas con coraje te bañás!! Ah es gratis!! Comenzar con una hora diaria, verás los beneficios.




Un cacho de cultura: aquí incluyo un meme del genial EAMEO, en esas largas caminatas se pueden incorporar recorridos que incluyan lugares calefaccionados: shoppings, ferias, cines, museos, bibliotecas... 

lunes, 18 de julio de 2016

lunes 18 de julio de 2016

Hoy hace veintidós años el atentado en la AMIA sacudía al país, son esas fechas, aniversarios, en que uno recuerda dónde estaba ese día: yo amanecía en Tres Arroyos, mi mamá me acercaba un mate. Veintidós años después vivo en Mar del Plata, y el mate me lo acerco yo, mi mamá ya no está en este mundo, por lo menos en este plano.

https://www.youtube.com/watch?v=SuSUAElqjvc

miércoles, 9 de marzo de 2016

País gobernado por mano derecha

Hay silencio en mi casa luego de levantarme de una siesta que más que siesta es un evadirme sin evadirme de la realidad. El lunes estando en la misma situación (tirada en la cama, aunque el día prometía una calidez de playa) tocan el timbre en mi casa, a eso de las quince horas. Esperando el plomero, uno que llamé la semana pasada, abro la puerta y me encuentro con M. Hacia un año que no lo veía. Tipo raro, o no tanto. Hay muchos así pululando, lo que hace desear que es preferible estar sola que mal acompañada, como el dicho. Chusmeé hacia la entrada de mi casa y vi que estaba estacionada su moto. Me preguntó como si nada, cómo estaba, que había pasado, que había tocado timbre en el departamento de al lado, como fingiendo casualidad en el encuentro. O en su búsqueda de él de mí. No sé porque le dije si quería pasar, tampoco sé por qué luego lo invité con unos mates, breves, aducía un cierto apuro o compromiso con alguien como para irse pronto. Alcancé a ver en la pantalla de su celular, mucho más moderno que el mío, un mensaje de voz de una tal C. que sé que es un contacto suyo de Facebook. Me dijo que había estado viviendo en La Plata, un romance con una chica de allá, mi deducción de obsesa me dice que es C. el tema es que agarra su casco de la moto, me despide y hace el intento de besarme en la boca, a lo que accedo, no pasó de eso, de una apretada y algún abrazo. Me dejó su número de teléfono en el mío, como marcando territorio. Su charla (o monólogo) estuvo llena de imprecisiones, que estaba parando en la casa de sus viejos, que le había fallado su intento de irse a Brasil,  (…) No quedó nada en claro, como siempre fue con esta persona M. Lo que si no falló es en mi obsesa acción de volver a rastrearlo en su Facebook (no lo tengo como amigo), rastrear a C. y ver que a M. le encanta su foto de perfil. 
Me llamé al orden, con plena conciencia de que con estas acciones no llego a nada, a buen puerto.

sábado, 6 de marzo de 2010

La raíz del olvido

Desglosar la raíz del olvido.
Como hoy a la mañana, mientras me cebaba un mate, leía el diario del domingo anterior, y la radio de fondo, alguien nombra una ciudad india, algo asi como Yaipur, y eso me recordó un apellido que instantes antes, y a raíz de una nota sobre la diversidad cultural y la inmigración árabe en nuestro país no lograba recordar. Los caprichos de la memoria y sus olvidos.
Cuando no se quiere recordar, porque de algún modo hay recuerdos que duelen, y un tiempo después, sentir el alivio, al darme cuenta que puedo, de algún modo sortear el pasado reciente de una relación sentimental.
Mis años de promesas y desengaños, canta Roque Narvaja Cuando comprendí que había llegado el momento de alejarme de mi pasado Un domingo de abril tomé coraje y me marché dejando mi mejor traje, a verme con la vida cara a cara

sábado, 13 de febrero de 2010

Mujer y literatura. El lugar de la mujer en el mundo

"La mujer habitada" Seix Barral
de la escritora nicaragüense Gioconda Belli.
"No queria hacer de Felipe el centro de su vida, devenir en Penélope hilando las telas de la noche. Pero, muy a su pesar, se reconocía atrapada en la tradición de milenios: la mujer en la cueva esperando el regreso de su hombre de la caza y la batalla, amedrentada en medio de la tormenta, imaginándolo atrapado por bestias gigantescas, herido por el rayo, la flecha; la mujer sin reposo, saltando alerta al escuchar el gruñido llamándola en la oscuridad, gruñendo también, sintiendo júbilo en su corazón al verlo regresar a salvo, contenta de saber que al fin comería y estaría caliente hasta el día siguiente, hasta que de nuevo el hombre saliera a cazar, hasta el próximo terror, el miedo, la foto en el periódico, la respiración de las fieras.
Penélope nunca le simpatizó."
(p. 94)

domingo, 6 de diciembre de 2009

Soledad y domingo, o domingo y soledad

Domingo por la tarde, tipo seis, siesta ociosa, pasta frola recién horneada sobre la mesada y me pregunto, a la vez que me contesto, ¿qué es la soledad?
Soledad es este silencio de tarde de domingo, apenas interrumpido por algún motor de auto en la calle, es este silencio, que ya no interrumpe la esperanza del mensaje de texto, que puede llegar un sábado al anochecer.
Recién me confundí: quise poner soledad, con minúscula y una d se coló y apareció doledad: palabra inventada en el subconciente, que vendría a designar el dolor en soledad, o vivir la soledad como un dolor, o el dolor de no sentir superada la soledad, duele la soledad, el dolor siempre está solo? o se puede sentir dolor con el otro o los otros, acompañado el dolor duele menos, por lo tanto la soledad agiganta los dolores, las nostalgias, las culpas, recupera del recuerdo a los muertos.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Acerca de la satisfacción femenina

La mujer viene al mundo provista ya de tales dotes que, a lo largo de toda su vida, le permitirán cumplir con la misión más abnegada: proteger, consolar y curar a quienes la rodean, dentro o fuera de su círculo familiar: este párrafo es la introducción a un libro de Higiene y educación sanitaria del año 1968.
Creo suponer que nada nuevo voy a aportar a este tema. Me pueden acusar de feminista, creo no serlo. Pueden acusarme de manía persecutoria, en relación, claro está, al género masculino, manía que, psicóloga mediante, creo estar superando.
El lunes en sesión, terapia cognitiva aplicada, mi psicóloga me preguntaba que grado de satisfacción esperaba yo alcanzar en una reciente relación de apenas (y a gatas) tres meses: se refería al grado de satisfacción en un terreno para nada desdeñable como es el sexual. Y esto viene a cuento, porque gozo del sentido del humor, porque luego de mencionar algunos ítems (a lograr o alcanzar) dije: "Y por ahi algún orgasmo", me dijo "me hacés reir". Y digo orgasmo como lo puede pensar aquel caminante extraviado en el Sahara respecto de un oasis, de Moisés respecto a la tierra prometida, y de Menem en cuanto a la Revolución productiva. O sea que vengo conformandome con caricias, dormir abrazados, masturbarme en soledad, que él si alcance el clímax... y seguimos así.
Entonces que tendrá que ver la abnegación que se esperaba de toda mujer en el año 1968, con mi deseo de satisfacción sexual en el 2009?
Por un lado un imaginario que esperaba de toda mujer esa entrega, ese deseo de complacer al otro (entiéndase, hombre), y por el otro mi deseo, íntimo y muy legítimo de disfrutarme ser mujer, plena, disfrutar el sexo, como lo que es, sin pensar en una de sus finalidades, que es la reproductiva, sino como gozo pleno.
Un imaginario social de 1968, previo a mi gestación, y mi deseo muy de 2009, de goce sexual. Será que tendré que librarme de esa idea de una mujer abnegada, que por alguna dependencia de mi ser aún deambula? aún contrariando mi racionalidad que sabe que la mujer de hoy en día no tiene que ver con ese párrafo introductorio?
Cómo me pregunté hoy a mi misma y en relación a M.:qué muros tendré que derribar? En Berlín sabían dónde estaban los muros, pero yo no sé dónde están los míos.